Etapa 32 – Castillon en Couserans

Distancia: 14’24 Km Elevación: 566 metros / 237 metros de aumento

Dormimos en:
Caseta de madera junto a un parque infantil
Avenue Noël Peyrevidal
Llamar a Sra. Annie FOURQUET +33 6 89 33 32 84
Precio 10€
Solo tiene 3 plazas. La ducha esta bien pero es exterior. El albergue tiene una mini cocina para calentar cosas, pero esta muy sucio. Hay muchas arañas y otros bichos. Tenemos que comprar insecticida y vaciar la botella

Pueblos que hemos visto:

  • Saint-Lizier
  • Lèdar
  • Aubert
  • Moulis
  • Pouech
  • Alas
  • Arrout
  • Audressein
  • Castillon en Couserans

Salimos con las capas de lluvia porque está lloviendo. Otro día de barro y resbalones.

La etapa de hoy es corta y nos servirá de recuperación después de las dos largas etapas que hemos pasado, y de preparación para el alto pirineo de los próximos días.

El final de esta etapa está a casi dos kilómetros fuera de la ruta. En Audressein, que es el pueblo anterior por donde pasa el camino, no hay albergues.

Castillon en Couserans es un pueblo mediano. Tiene todo tipo de comercios y bares. Es el primer pueblo que vemos donde el bar no cierra fuera de las comidas, está abierto todo el día y abre a las 6 de la mañana.

La responsable del albergue no nos coge el teléfono y no sabemos la dirección a donde ir. Nos tomamos un refresco en el bar y la camarera que habla un poco de español se encarga de llamarla.

El albergue, por llamarlo de algún modo, es una pequeñita caseta de madera dentro de un parque infantil, con trenecito incluido. Las duchas y el wc están en el exterior, debajo del albergue, pero hay que bajar por una carretera para acceder. Tiene una pequeña cocina, una cama que está en la planta baja y otras dos arriba (colchones), subiendo unas escaleras muy verticales.

En cuanto nos quedamos solos en el albergue e inspeccionamos la estancia vemos que tenemos un problema. Hay muchísimos bichos: moscas, arañas de todos los tamaños y una especie de cien pies. Mientras me ducho Jose se acerca a la tienda y compra una botella de insecticida. Luego vaciamos la botella de flit dejándolo todo cerrado y salimos a pasear y ver el pueblo. Dormimos poco pendientes de los bichos.

Desde la puerta del albergue hay una vista perfecta de las montañas nevadas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.