
Distancia: 29’27 Km Elevación: 944 metros / 880 metros de aumento
Dormimos en:
Presbiterio ubicado cerca de la catedral. En la ciudad alta
La puerta se abre a las 14:30 y hay que entrar sin llamar
Precio: Donativo con cena y desayuno incluido
Todo muy limpio y la atención inmejorable. La cena y el desayuno espectaculares. El mejor albergue de este año con diferencia
Pueblos que hemos visto:
- Juzet d’Izaud
- Cazaunous
- Gènos
- Loures-Baurousse
- Saint Bertrand de Comminges
Hoy ha sido una de las etapas mas duras de este año. Hemos subimos el Col de Ares de 797 m, el monte de Magnouet de 1006 m y el Col de Paloumères de 810m.
Al reservar el albergue de hoy nos advirtieron que en dos o tres etapas no encontraremos tiendas ni comercios, que en Loures-Baurousse hay un Carrefour donde podemos comprar comida para varios días. Compramos pan de molde que se mantiene blando, fiambre y galletas de chocolate. No quisimos comprar demasiado por el peso en la mochila, en los próximos días nos arrepentiremos.
Saint Bertrand de Comminges es un pueblo con aspecto medieval y muy bien conservado. Es muy turístico debido a su catedral y a su basílica. No me explico porque en un pueblo de ese tamaño construyeron una catedral tan grande e impresionante.
El pueblo está dividido en dos zonas: la parte baja y la parte alta en la cima de un monte donde está la catedral y la zona medieval a la que se accede mediante unas interminables escaleras que ascienden por el monte.
De nuevo dormimos en lo que ellos llaman el presbiterio, que es una fantástica mansión perteneciente a la iglesia. Por un donativo nos ofrecen la estancia, la cena y el desayuno. Todo es muy antiguo y desde la habitación cuatro altos ventanales ofrecen bonitas vistas por la altitud a la que estamos. ¡Si esta noche me sale el hermano Berengario me muero del susto!
En el alberque coincidimos con Odile y con dos peregrinas alemanas muy mayores que terminan hoy su andadura. La responsable del albergue es una hermana asiática que para cenar nos prepara una ensalada tailandesa a base de frutos secos y especias que está buenísima, a Jose le gusta este tipo de cocina y comenta que no ha probado nunca una tan buena. De segundo nos ponen pollo sobre una base de arroz con salsa picante, también muy bueno. El desayuno está a la misma altura que la cena: zumos, pastel, tostadas, fruta, café, etc.
La visita a la catedral es de pago, pero a los peregrinos la entrada nos cuesta la mitad. Incluye audífono explicativo en español y realmente merece la pena visitarla. Durante la visita comienzan a oírse truenos y cae una tromba de agua que nos obliga a correr hasta el albergue porque tenemos la ropa tendida.
