
Distancia: 33’0 Km Elevación: 439 metros / 469 metros de aumento
Dormimos en:
Halte Saint Thérèse
Trémège 3, place du hameau
Llamar a Josette Tel : 06 71 01 10 89 / 05 61 68 37 50
Precio: Donativo con abundante cena y exquisito desayuno
Esta a varios km de Pamiers pero Josette nos recoge en coche desde el centro de Pamiers y a la mañana siguiente nos vuelve a llevar. Acogida espectacular, es como estar en casa
Pueblos que hemos visto:
- Mirepoix
- Senesse
- Manses
- Teilhet
- Vals
- Ludies
- Le Carlaret
- Pamiers
Teniendo como referencia las montañas nevadas de los pirineos recorremos esta larga etapa que nos lleva a Pamiers, pueblo grande de unos 15000 habitantes. Entre que hoy es festivo en Francia y que los pequeños pueblos no tienen comercios, no podemos comprar ni pan. Como almuerzo nos comemos una galleta de chocolate que hemos cogido del albergue.
A la llegada a Pamiers lo primero que encontramos es una panadería con mesas para sentarse en la terraza y donde venden bocadillos a 5€ que nos saben a gloria.
Como el albergue indicado en la guía está a varios kilómetros de Pamiers, habíamos reservado por Booking una habitación en el Hôtel Premiere Classe Pamiers. Tenemos que cruzar toda Pamiers para encontrarlo y, resulta que es un picadero en las afueras donde van las parejas de incógnito. Además, en la reserva nos indicaron que a las dos podíamos entrar pero está cerrado y un cartel indica que abrirán dentro de dos horas.
Mientras esperamos llamamos al albergue que está a varios kilómetros para ver si podemos llegar en bus o en taxi y la dueña del albergue nos dice que vendrá en coche a recogernos. Anulamos la reserva del picadero y nos vamos a un McDonald a esperarla.
La dueña del albergue es Josette, que nos recoge y mañana nos volverá a traer. También nos da de cenar y de desayunar abundantemente, todo delicioso. Hasta nos preparar un aperitivo con frutos secos y mistela, todo ello al precio de un donativo.
El albergue es realmente una casa con todo el equipamiento a nuestra disposición: toallas, gel, champú, etc. Tiene hasta una piscina que no llegamos a usar porque se puso a llover. También conocemos a ‘Robin’, un joven algo ‘descentrado’ que pensamos que lo acogen como obra de caridad.
